miércoles, 14 de octubre de 2009

Bichos raros

No logro acostumbrarme a las continuas apariciones de dibujos entre mis papeles. ¿Quién será su autor? ¿Cuál será su intención? ¿Por qué soy yo siempre el que los encuentra? Todo esto, como es comprensible, me intriga e incita mi curiosidad.


La avalancha de bichipenes parece haber remitido, pero ahora me encuentro estos otros especímenes, aun más extraños. Bueno, al menos tan extraños como aquellos, porque, aunque ya casi me había habituado a sus formas grotescas, no se puede decir que los bichipenes fuesen muy normales, la verdad.

Veamos los nuevos monstruos:




Está claro que cada uno es de su padre y de su madre, es decir, que no tenemos ni idea de dónde proceden.

Estos otros de aquí parecen estar flotando:




Al igual que estos:


El que viene ahora me suena algo:



Y este de abajo también. Si no fuera por las patas, diría que ambos pertenecen a la conocida especie tantas veces aparecida en este blog. Pero tienen algo más que los diferencia:


Tal vez sea la expresión.


Del siguiente sólo puedo decir que es igualmente inclasificable:

Para acabar la serie, veamos un retrato de perfil:

Aunque, visto lo anterior, no sabría especificar si es el retrato de un rostro o lo es de cuerpo entero. Si aparecen más pistas, lo haré constar...

16 comentarios:

Malo Malísimo dijo...

Si soy el prime, gallifante para mi. Pero es fácil. los primeros son las mascotas de los bichipenes y alguno parace un espema de bichi, los que vuelan... me intrigan, el de los zapatos, ¡por favor! Un bichipene elegante, si no hay más y el último--- puede ser el boceto para un Euro de bichipenilandia

María dijo...

¡¡Wuenas noches AUS y MALO !!

¡¡Uy, AUS!! ¡¡Esta vez has tenido una buena cosecha de bichitos!!

Los primeros, son la familia, ¡¡no hay más que verlos!!

Papá convertido en radiador, se hace el despistado y huye rumbo a la puerta. Mami, enfadadísima -el enfado se le ha puesto en el cogote- mueve sus cuernibrazos, mientras un chiquitín al que le ha dado una zurra su hermano lloriquea en el suelo, y su hermano aguanta el chaparrón, de Mari cuerni/ brazos/ mami...

los 2º, Son espermatozoides, con preservativo puesto y todo...ja,ja,ja.

Los 3º Son dos fantasmikos voladores.

El 4º Un bichipene palmípedo.

El 5º Una habichuela con patas.

El 6º Una versión malencarada del muñeco de la camiseta de Vero...

Y el último, tiene una carita de bueno que no puede con ella, no sé, yo creo que cuando me des más pistas, quizá lo tenga más claro...


Muchos besos y Feliz noche.

Novicia Dalila dijo...

¡¡¡Bonjour mon cheri¡¡¡
Me mola tu bichi zoo :D:D:D
Aunque el penúltimo parece estar sudando la gota gorda (literal)... Les haces currar más de lo prudente??? ¡¡¡A ver si van a petar¡¡¡
A mí los que más me gustan son los que están echando el bichi-polvo en pleno vuelo.... (mi psicoanalista está de vacances... se me nota, verdad???? :P:P)

Malegro de verte, Aussss
Un beso y feliz nueves (K)(K)

Novicia Dalila dijo...

p.s. Gracias por mantener lo de "bichipenes".... Me siento como la madrina de todos :D:D:D:D

Anacleta dijo...

La mayoría usamos imágenes encontradas en la red para adornar los post, tú te tomas el trabajo de pintarlas, escanearlas y dárselas a conocer a quienes pasamos por aquí.

Muy tiernitos tus dibujos.

Feliz jueves

aus dijo...

Hola, Malo, te llevas el merecido gallifante, por supuesto. Cuando he leído lo del último dibujo, que puede ser un boceto para acuñar nuevas monedas, he pensado: joé, eso me parecía a mí. Y al mismo tiempo me ha dado un repelús pensando hasta dónde pueden llegar estos bichejos: el dinero corrompe, leo estos días en los periódicos.

Salud.

María: muy graciosas tus interpretaciones :D. Siempre me haces reír: hermosa cualidad la tuya. Me ha gustado especialmente lo del bichito-radiador: ha quedado muy cálido :D:D Lo que dices de la versión de la camiseta de Vero me deja un poco “pillado”. Verás, hice una pequeña trampa: ese dibujo lo encontré en verano, mucho antes de que Vero te hiciera la camiseta. Lo añadí a esta serie porque no sabía qué hacer con él. ¿Es raro, no?

Besitos, y buenas noches.

Dalila, lo del bichi-polvo flotando en el vacío no debe de ser mala cosa. Me imagino que te refieres a esas lombricillas del segundo dibujo. Cielos, tu psicoanalista va ha tener que hacer horas extras. Y el mío también, claro.

Parece ser que el término genérico de bichi-penes que tú adoptaste se les ha quedado. Pero, pobrecitos, tampoco quiero estigmatizarlos. Que sean lo que quieran ser, se llamen como se llamen... No obstante, si quieres amadrinar (que diría la ministra) a algunos de ellos, o a todos, podemos llegar a un acuerdo. Yo encantado. Y si quieres adoptarlos, mejor que mejor. Ya quisiera yo una madre adoptiva como tú :) Muchos besos, Dali. Salut.

Anacleta, gracias por el reconocimiento, pero yo sólo escaneo estos dibujos que aparecen de vez en cuando entre mis cosas. Creo que alguien los hace y los deja ahí con alguna oculta intención. Es algo misterioso. No sé qué quieren decir, así que por eso los pongo aquí, para que entre todos les encontremos un significado, si es que tienen alguno. Me alegro de que te parezcan tiernitos. Si te lo parecen es que te dicen algo.

Besos, y feliz viernes.

Novicia Dalila dijo...

No, no, nada de estigmas... ¡¡¡Para algo que nos encontramos en este mundo libre de pesos sociales¡¡¡
Me encantaría amadrinar o incluso adoptar dos (como la Tita Cervera, a ver si se me pega algo), porque comer, comen poco verdad???
Tienen algún vicio que yo deba saber, más que nada para ver si los suyos son compatibles con los míos :D
Aussss, si quieres compartimos psicoanalista... igual nos hace precio VIP ;-)

Buen finde mon cheri (Kisses)

aus dijo...

Pues si es tu deseo, ahí los tienes: tuyos son, míos no. Dan poco que hacer, desde luego. Un vistazo de vez en cuando y ya están contentos. Una única recomendación: no exponerlos demasiado al sol, que amarillea el papel. Vicios, no se les conocen, pero si están vivos, cuidado, que alguno tedrán.

Muchos kisses, Dalila.

María dijo...

¡¡Hola AUS!!

Mira, me dio tanta pena, lo que me contaste de los atunes del Estrecho, que copié tu comentario y se lo planté en un blog amigo, de Greenpeace.
Espero que no te importe, ya sabes que yo funciono a golpe de impulsos, me dio y aunque supongo que no servirá de nada, fue mi derecho al pataleo...

Un besito.

P.D. Hoy el último, me recuerda a la luna...

aus dijo...

Bien, María, de algo servirá que se conozca la mala faena que se le ha hecho al mar. Una de tantas. El mar está de pena, empezando por el deterioro de las costas y siguiendo por la sobreexplotación.
Estoy de acuerdo en que debemos, al menos, hacer uso de nuestro derecho al pataleo.

Que se entere hasta esa luna que tú ves hoy (parece enfadada, ¿se habrá enterado ya?).

Muchos besos.

María dijo...

Buenos días AUS,

Como ayer, fuiste tan cielo, te traigo algo que estaba escuchando... A VER SI TE GUSTA, mezcla nuestro barco y mis odiados juzgados, con tus peces Por eso me he acordado de ti.

Besos, buen sábado y salud. :))

aus dijo...

Gracias, María. Espero que esa preciosa canción no tenga razón en todo, y que sí nos queden aún algunas islas para naufragar. Escucha ésta, de Los Gatos:
http://www.youtube.com/watch?v=d6RG3zivv9U

Salud, y besitos.

María dijo...

Gracias por tu balsa, AUS.

He pensado, que entre el velero y la balsa...
¿Qué te parece si nos pasamos aUN BARQUITO DE PAPEL?


Muchos besos, AUS.

Lázaro dijo...

Aus, perdona mis ausencias. Me gustan los nuevos visitantes. Espero ansioso las nuevas pistas. Un abrazo.

Lázaro dijo...

Por cierto, Fernando ya está en casa y ayer llegó a montar un poquito en bicicleta. Aún anda en plena rehabilitación, pero pinta bien la cosa. Muchas gracias por tu honesto interés, y lo dicho, disculpa mi grosero silencio, por favor.

aus dijo...

María: me perece estupendo, si lo canta Serrat y me lo recomiendas tú. No puedo escuchar la canción en este ordenador, pero en cuanto llegue a casa lo haré.

Lázaro: no hay nada que disculpar; tú estás en lo que tienes que estar, y lo demás es secundario. Me alegro enormemente de los progresos de Fer.

Saludos a los dos.